Durante años, la clase diaria de una compañía de ballet fue algo que solo veían los propios bailarines y algún visitante con suerte. Barra a las diez de la mañana, centro, saltos, correcciones del maestro y, después, ensayos hasta la tarde. El World Ballet Day abrió esa puerta: un día al año, compañías de todo el mundo encienden la cámara y lo emiten gratis por internet.
Qué es el World Ballet Day
El World Ballet Day (Día Mundial del Ballet, aunque casi siempre se le llama por su nombre en inglés) es una jornada anual en la que compañías de ballet de varios continentes comparten clases, ensayos, entrevistas y contenidos de entre bastidores. Se celebra desde 2014, normalmente en octubre o noviembre, y la fecha se anuncia cada año en su web oficial. Verlo no cuesta nada.
No hay que confundirlo con el Día Internacional de la Danza, que es el 29 de abril. Ese lo creó en 1982 el Instituto Internacional del Teatro con apoyo de la UNESCO, en la fecha de nacimiento de Jean-Georges Noverre, y abarca todos los estilos de danza. El World Ballet Day nació de las propias compañías de ballet y se centra en enseñar cómo trabajan.
De dónde viene
El antecedente fue de The Royal Ballet, que en 2012 emitió en directo una jornada entera de trabajo en su sede de Londres. Funcionó, y en 2014 la idea se convirtió en algo mundial: el 1 de octubre de ese año cinco compañías (The Australian Ballet, el Bolshói, The Royal Ballet, The National Ballet of Canada y San Francisco Ballet) se pasaron el testigo siguiendo los husos horarios, con unas cuatro horas de emisión cada una. Empezaba Australia y terminaba San Francisco.
La iniciativa creció rápido. En su décimo aniversario participaron más de sesenta compañías en una emisión de veinticuatro horas por YouTube y Facebook. En 2024 las compañías organizadoras hicieron una pausa y volvió en 2025 con otro formato: ahora cada compañía emite desde sus propios canales y en su horario, y la web oficial hace de mapa para encontrarlas a todas.
Qué se ve ese día
Lo más esperado suele ser la clase de compañía completa. Es la misma estructura que en cualquier escuela, barra, centro, adagio, giros y allegro, pero con bailarines principales al lado del cuerpo de baile y un maestro que corrige en voz alta. Para quien estudia ballet es una lección en sí misma: se ve que los profesionales también hacen pliés despacio y que los ejercicios básicos no se abandonan nunca.
Después vienen los ensayos. Ahí se entiende cómo se transmite el repertorio: un repetidor que bailó el papel hace años se lo pasa a una bailarina joven, corrige una mirada, la intención de un brazo, el momento exacto en que entra la música. También hay entrevistas, visitas al taller de vestuario y a la zapatería de puntas, y piezas cortas grabadas para la ocasión. Cada edición puede proponer un tema propio.
Cómo verlo
Lo primero es entrar en la web oficial del World Ballet Day, donde aparece la fecha de cada edición y la lista de compañías participantes, con un enlace a la página o el canal de cada una. Las compañías emiten gratis y pueden combinar directo con material grabado.
Desde España conviene tener en cuenta los husos horarios. Las compañías de Oceanía y Asia emiten primero, cuando aquí es de madrugada o primera hora de la mañana. Las europeas coinciden con nuestro día y las americanas llegan por la tarde y la noche. Si no puedes verlo en directo, casi todo queda luego en la web o en el canal de YouTube de cada compañía. En redes, la etiqueta #WorldBalletDay reúne los fragmentos más cortos.
Cómo aprovecharlo en la escuela de danza
Para profesores, el World Ballet Day es material auténtico y gratuito. Con una pantalla y conexión a internet se puede montar una sesión de 60 a 90 minutos: una introducción breve sobre qué es y qué compañías participan, un fragmento de clase profesional visto con atención, una puesta en común y, para terminar, llevar algo de lo visto a la barra.
Algunas actividades que funcionan bien:
- El mapa del ballet: cada grupo elige tres compañías y las sitúa en un mapa con su país, su año de fundación y una obra o coreógrafo característico.
- Ficha de observación de la clase: orden de los ejercicios en la barra, cuánto dura cada parte, qué corrige el maestro y tres pasos que el alumno reconoce por su nombre.
- Detectives de estilo, para alumnos avanzados: comparar dos o tres minutos de compañías de escuelas distintas, por ejemplo el Royal Danish Ballet y la Ópera de París, y fijarse en los brazos, el épaulement y la velocidad del allegro.
- Glosario en vivo, para los más pequeños: levantar la mano cada vez que oyen o reconocen un paso (plié, tendu, frappé, fouetté) y construir después un glosario ilustrado.
- Nuestro propio World Ballet Day: un vídeo corto o una clase abierta para las familias con calentamiento, un fragmento de clase, una pequeña entrevista y una variación, respetando siempre las normas de imagen de menores.
Para el alumnado que no domina el inglés, los subtítulos automáticos de YouTube en español ayudan bastante. Y si alguna compañía ofrece audiodescripción o lengua de signos, es una buena excusa para hablar de accesibilidad en la danza.
Estas actividades salen de la propuesta didáctica que Alicia Cebrián Córdoba preparó para el Sistema Berlanga.
Antes de verlo, repasa el repertorio
Muchos de los ensayos que se emiten son de los grandes títulos de siempre, y se disfrutan mucho más si sabes qué está pasando en escena. Si te toca un ensayo del segundo acto de El lago de los cisnes, aquí tienes cómo se baila un cisne y el argumento completo en cómic. Si es Giselle, te contamos quiénes son las wilis.
